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EN LOS MEDIOS


 
La Universidad de Flores, en cada una de sus áreas de estudio, es consultada por medios de comunicación como fuente de conocimiento. En este apartado encontrarás una selección de notas publicadas con temas de interés social y científico.




La psicología forense, una ciencia imperfecta al servicio de la Justicia

Entre el 8 y el 10 de junio se celebraron en la Universidad de Flores, en Cipolletti, las 7º jornadas sobre la temática con buena afluencia de público.

 

Una sala de la Universidad de Flores en Cipolletti colmada de participantes que asistieron a las 7º Jornadas de Psicología Forense realizadas entre el 8 y el 10 de junio. (gentileza )

Cipolletti — La psicología forense, como todas las ciencias blandas, no posee entre sus virtudes la certeza. “Siempre hay un margen de error. Es como en la medicina; a veces la segunda opinión contradice la primera”, aseveró el doctor, Antonio Manzanero, en el marco de las 7º Jornadas de Psicología Forense que se desarrollaron en Cipolletti.

El homicidio de Micaela Ortega en Bahía Blanca en manos de Jonathan Luna volvió a catapultar al centro de la discusión al sistema penal argentino. La reinserción, la reincidencia y el perfil de los delincuentes y abusadores fueron los ejes de los distintos seminarios.

El juez de Ejecución de Roca Juan Pablo Chirinos negó tres veces la salida transitoria a Claudio Kielsmaz, condenado a perpetua por el Primer Triple Crimen de Cipolletti. Pero fue quien permitió, después de dos pericias psicológicas, la excursión social de Luna, quien aprovechó una de ellas para no volver.

El mes pasado, el juez de Ejecución N° 8 de Cipolletti, Lucas Lizzi, fue criticado por permitirle salir eventualmente del penal a Carlos Anzaldo. El ginecólogo fue condenado a 17 años de prisión unificados por abusar de tres mujeres en Cinco Saltos.

Stella Maris Puhl, doctora en psicología forense, y una de las disertantes de las jornadas, detalló que “a pesar que hay poco indice de reincidencia no lo podemos tomar seriamente, porque no hay control estadístico ni se trabaja seriamente en la reinserción social”.

Para Sergio Blanes Cáceres la posibilidad de un tratamiento efectivo es casi nula. Lo explica de una manera muy sencilla: “ellos no solicitan el tratamiento psicológico, le es impuesto por el sistema y lo que ocurre es que terminan siendo pacientes refractarios”. Esto quiere decir que no aceptan su responsabilidad en los hechos y que transfieren. “Tienen una coraza y es imposible atravesarla”, sostiene. Ambos aseguran que “no hay” un perfil del abusador y que las conductas responden a muchas variables.

Un caso paradigmático en la localidad es el de Ramón Geldres, el preso que en una salida transitoria asesinó al comerciante cipoleño Claudio Araya. Ya acumulaba más de 17 años de prisión por delitos extremadamente violentos y una jueza subrogante de Roca firmó su salida. “Los fiscales nunca se opusieron a la salida”, se defendieron desde el ámbito jurisdiccional. Tantos casos, y tantas vidas perdidas, hacen que el desempeño de los jueces de ejecución esté todo el tiempo en el eje de la discusión.

“A veces no todo es violencia de género o no todo es abuso sexual”, explicó Puhl quien fue una de las primeras en disertar sobre el perfil del delincuente sexual. “Aquí juega mucho el rol de los medios de comunicación, y es donde hay que buscar el equilibrio porque si bien es necesario informar no hay que llevar la profesión al extremo”, indicó.

Citó a modo ilustrativo cuando, por ejemplo, se reprocha la conducta de un docente. “El niño dijo que lo besó y se toma ese gesto como abuso. Y después les cuentan a los padres y los padres se transmiten la información. Y uno de ellos denuncia y ya el tema está instalado en los niños y de ahí a los medios de comunicación y después se vienen todas las denuncias”, graficó.