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Tecnologías para la gestión del territorio



¿Qué son las Tecnologías de Información Geoespacial?  ¿Cuáles son los métodos de aplicación más  difundidos en ámbitos de planificación territorial y ambiental? ¿Cómo convergen hoy los datos y las tecnologías, en un marco de democratización de la información? El geógrafo Horacio Castellaro analiza estos puntos, en una charla organizada por el Laboratorio Bio-Ambiental de Diseño.

 

El Laboratorio Bio-Ambiental de Diseño, dirigido por Sebastián Miguel, presentó la charla “Tecnologías de Información Geoespacial”, a cargo del geógrafo Horacio Castellaro, con el objetivo de echar luz sobre las tecnologías y los métodos más  difundidos en los ámbitos de planificación territorial y ambiental.

De acuerdo con Horacio Castellaro, las Tecnologías de Información Geoespacial son herramientas fundamentales para la gestión del territorio y para la planificación de políticas públicas en general. Dentro de los Sistemas de Información Geográfica, se destacan dos tipos de archivos cartográficos: los vectoriales - en los que los diferentes objetos de la naturaleza son representados por puntos, líneas y polígonos- y ráster –en los que los elementos son representados por celdas o cuadrículas, más comúnmente conocidas como píxel-.

Asimismo, Castellaro detalló múltiples fuentes de información que permiten nutrir estos sistemas:

- Relevamiento topográfico. 

- Fotogrametría. Se refiere a la capacidad de registrar, reconstruir tridimensionalmente el espacio y realizar mediciones precisas de elementos capturados a través de fotografías, que pueden ser capturadas de forma aérea o terrestre. 

- Teledetección satelital. Implica una fuente de energía –normalmente el sol –y sensores que registran la energía que emite la Tierra. En caso de que, por múltiples factores, la energía no esté presente, los satélites tienen la capacidad de generar energía propia. 

Las imágenes satelitales pueden presentar diferentes tipos de resoluciones – espacial; temporal; espectral; y radiométrica-, que son recomendables en función de los objetivos de medición deseados. “Si quiero analizar la evolución de la mancha urbana de Buenos Aires, probablemente, sea más interesante utilizar resolución espacial. Pero para identificar la toma de tierras de modo informal, no necesito información detallada, sino frecuente, por lo que la resolución temporal sería más útil”, explicó. Y remarcó que “no todos los satélites son útiles para todos los trabajos”, tras citar ejemplos de aplicación durante inundaciones, incendios forestales y erupciones volcánicas.

- Sistemas de Navegación Satelital. Si bien el más conocido es denominado GPS (originario de Estados Unidos), también existen: Galileo (Europa) y GLONASS (Rusia), y China está desarrollando otra constelación de satélites, denominada BeiDou.

Castellaro referenció también otras formas de recuperar datos, como la digitalización de mapas analógicos, la geocodificación de domicilios, los modelos digitales de elevación, y la cartografía colaborativa.

En la era de la información

¿Cómo nació la cartografía colaborativa? “En Inglaterra, una persona se cansó que el Estado le cobrara por información que ella misma podía relevar, por lo que comenzó a crear colaborativamente el mapa de su ciudad. Entre varias personas, levantaron información con un navegador GPS, lo publicaron con licencia libre e invitaron al resto gente. Comenzó a crecer y, hoy, es el mejor mapa del mundo: OpenStreetMap”, señaló Castellaro y puntualizó sobre la necesidad de utilizar la información con recaudos, de la misma manera que se recomienda hacerlo con Wikipedia. 

¿En dónde deben converger todos estos datos, en un objetivo de gestión o investigación? “Una buena plataforma son los sistemas de información geográfica”. “Un sistema es más que un software; es un conjunto de diferentes componentes; datos, personas, software, hardware, metodologías y procedimientos. Hay una variedad enorme y creciente de oferta de software para integrar la información en un mismo entorno, aunque los más conocidos son QGIS, ArcGIS”, precisó.

“Antiguamente, solo los reyes podían leer mapas y solo los cartógrafos podían hacerlos. Hoy, todos podemos crearlos y acceder a ellos. Pero en verdad, no todos podemos acceder, por lo que resulta necesario empoderarnos y demandarlos. Y para esto, nacen las infraestructuras de datos espaciales, usualmente generadas a partir de fondos públicos”, enfatizó.

En este marco y finalmente, explicó que existen ciertas normas internacionales que regulan la producción de información geográfica: ISO -el comité técnico 211 establece todos los procedimientos- y OGC. Y la Infraestructura de Datos Espaciales de la república Argentina (IDERA) adapta estas normas a la realidad local argentina. “En el marco de IDERA, se definen las normas que podemos tomar y cómo, de modo que sean realizables a nivel local y compatibles a nivel mundial”, indicó.

Sitios útiles

•Republica Argentina: www.datos.gob.ar

•Ciudad Autónoma de Buenos Aires: www.data.buenosaires.gob.ar

•Provincia de Buenos Aires: www.datos.gba.gob.ar 

 

Horacio Castellaro

Horacio Castellaro es Licenciado en Geografía de la Universidad Nacional de La Plata y se especializó en Infraestructuras de Datos Espaciales en la Universidad Politécnica de Madrid. Trabajó durante 15 años en el Estado Nacional, en el Ministerio de Educación de la Nación y en el Instituto Geográfico Nacional, donde estuvo a cargo de la Dirección de Información Geoespacial. Fue consultor en diferentes proyectos de organismos provinciales, nacionales e internacionales, en temas relacionados con tecnologías de la información geoespacial. Es docente de Posgrado en la Maestría en Políticas Ambientales y territoriales del Departamento de Geografía de la Universidad de Buenos Aires. Actualmente es Gerente de Infraestructuras de Datos Espaciales en la empresa Genmap de la Ciudad de Buenos Aires.